Recuerdo un viaje en metro en Paris era tarde y estaba casi lleno, me toco ir parada al final del vagon, justo frente a mi, casi tan cerca que era inevitable mirarnos a los ojos, se encontraba un hombre joven pero adulto. Entro en la segunda estacion de mi viaje y estuvo ahi hasta que llegue a mi destino. Lo particular del momento era lo ridiculamente parecido del color de nuestra ropa, lo que fue motivo de risas entre nosotros durante todo el viaje. Yo llevaba una chaqueta azul turquesa, una blusa azul rey a juego con unas vans clasicas del mismo color y una falda rosa. El tenia una franela del mismo rosa que mi falda una chaqueta del mismo tono que la mia, los mismos zapatos y un jean azul como mi blusa. Era pintoresca la escena y nuestras sonrisas la adornaban creo que unas cuentas personas notaron lo ridiculos que nos veiamos y nosotros solo reimos, todo acompañado de la insoportable quimica entre nuestras miradas como robadas.
martes, 9 de septiembre de 2014
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